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Deuda financiera neta
Se resta íntegra del valor de la empresa, así que cada euro que se discuta aquí es un euro de precio. Y la discusión no es sobre el saldo del préstamo, que nadie niega: es sobre la docena de partidas que funcionan como deuda sin figurar en el epígrafe de deudas.
La definición operativa
Lo que siempre es deuda
- Préstamos bancariosPor el capital pendiente a la fecha de referencia, corriente y no corriente, incluida la comisión de cancelación anticipada si la operación la desencadena.
- Pólizas de créditoPor el importe efectivamente dispuesto. El límite no dispuesto no es deuda, pero sí es información relevante sobre la liquidez.
- Leasing y arrendamiento financieroPor el principal pendiente. Es financiación de activos, aunque el contrato se llame de otra manera.
- Préstamos de sociosDeuda a todos los efectos, salvo que se pacte capitalizarla o condonarla antes del cierre, cosa que hay que documentar y cuyo efecto fiscal conviene analizar.
- Factoring con recurso y confirming con costeSi el riesgo de impago sigue en la empresa, es financiación disfrazada de gestión de cobro.
Lo que se discute: las partidas asimiladas a deuda
Son el terreno de negociación real. Un comprador diligente las identifica una a una y las incorpora al puente de precio.
| Partida | Postura habitual del comprador | Réplica del vendedor |
|---|---|---|
| Aplazamientos con la AEAT o la Seguridad Social | Deuda: es financiación con coste y con recargos | Difícilmente rebatible |
| Dividendos acordados y no pagados | Deuda con los socios salientes | Se pagan antes del cierre |
| Provisiones por litigios y actas | Deuda por el importe estimado | Se discute la probabilidad, no la existencia |
| Indemnizaciones y bonus comprometidos | Deuda si el compromiso es anterior al cierre | Solo si están formalizados |
| Retribuciones al personal devengadas y no pagadas | Deuda | Se compensa con el ajuste de circulante |
| Inversión de reposición diferida | Deuda: es un gasto ineludible e inmediato | Es capex futuro, no deuda actual |
| Subvenciones con obligación de reintegro | Deuda contingente si el cambio de control incumple requisitos | Depende de las bases de la ayuda |
| Avales y garantías prestadas a terceros | Deuda contingente | Se cancelan antes del cierre |
La caja: cuánta se resta de verdad
La tesorería reduce la deuda neta, pero solo la que puede retirarse sin comprometer la operativa. Un negocio necesita un colchón mínimo para atender nóminas, impuestos y proveedores en los desfases del ciclo; ese colchón forma parte del circulante operativo, no de la caja excedentaria.
Además hay que depurar la tesorería restringida: saldos pignorados en garantía de operaciones, retenciones de garantía en cuentas bloqueadas y depósitos afectos a fianzas de arrendamiento. No están disponibles y no descuentan deuda. La caja que sí sobra se trata como activo no afecto y se suma al valor.
El momento en que se mide
La deuda neta se calcula a una fecha concreta, y esa fecha se pacta. En un mecanismo de locked box se fija en una fecha de referencia anterior a la firma y el comprador asume la evolución posterior, con protección frente a fugas de valor. En un mecanismo de ajuste al cierre se calcula sobre unas cuentas de cierre auditadas y el precio se corrige después. La elección no es menor: en negocios estacionales la deuda neta puede variar cientos de miles de euros según el mes que se elija.
Sobre la deuda financiera neta
¿El renting es deuda?
Tradicionalmente se ha tratado como gasto operativo, y por tanto ya está recogido en el EBITDA, mientras que el leasing se considera financiación de activos y computa como deuda. La distinción está difuminándose con la evolución de la normativa contable sobre arrendamientos, y en la práctica lo relevante es la coherencia: si la cuota de renting se ha deducido del EBITDA, no puede además restarse como deuda, porque sería contarla dos veces. Lo que hay que hacer es fijar el criterio, aplicarlo a la empresa y a los comparables, y dejarlo escrito.
¿Se resta la deuda por el nominal o por su valor actual?
Por el importe de cancelación a la fecha de referencia, que normalmente es el principal pendiente más los intereses devengados y no pagados, más las comisiones de cancelación si la operación las activa. En deudas a muy largo plazo con tipos muy por debajo de mercado puede argumentarse un valor razonable inferior al nominal, pero es un ajuste que hay que justificar bien porque el comprador lo discutirá salvo que le beneficie.
¿Qué pasa con las deudas fiscales que aún no han aflorado?
No son deuda financiera sino contingencia, y se tratan por separado: se cuantifican por importe y probabilidad y se trasladan al contrato mediante ajuste de precio, retención, escrow o manifestaciones con indemnidad. La diferencia práctica es relevante: la deuda se resta siempre; la contingencia se negocia. El mecanismo está explicado en riesgos y contingencias.
¿Puedo reducir la deuda neta antes de vender?
Sí, y es una de las preparaciones más eficaces, aunque hay que entender que reducir deuda con caja de la propia empresa no cambia el precio total: baja la deuda y baja la caja disponible en la misma medida. Lo que sí mejora la posición es cancelar deudas caras o con garantías personales, regularizar los aplazamientos con la Administración y resolver la situación del préstamo del socio antes de que la negociación empiece, para que ninguna de esas partidas aparezca como sorpresa en la due diligence.
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