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Preguntas frecuentes sobre valoración de empresas

Las dudas que más se repiten antes de encargar una valoración, agrupadas por bloques. Si su pregunta no está aquí, escríbanos: la respondemos y, si es de interés general, la incorporamos.

Bloque 1

Sobre el valor de su empresa

¿Cuánto vale mi empresa?

Sin ver las cuentas nadie puede decirlo con honestidad, pero sí puede darse el orden de magnitud: la mayoría de las pymes rentables españolas se mueven entre cuatro y siete veces su EBITDA normalizado, menos la deuda financiera neta. Ese rango se estrecha o se desploma según la recurrencia de los ingresos, la concentración de clientes y la dependencia del socio. Si la empresa no genera resultado recurrente, el múltiplo no aplica y hay que ir al valor de liquidación.

¿Por qué mi empresa vale menos de lo que esperaba?

Habitualmente por tres razones que actúan a la vez. La primera, que el resultado contable no está normalizado y el real es distinto. La segunda, que se ha olvidado restar la deuda: el múltiplo da el valor de la empresa, no el precio de las participaciones. Y la tercera, que el múltiplo esperado procede de operaciones sobre compañías mucho mayores. Corregidas las tres, la cifra suele encajar con lo que ofrece el mercado.

¿Puedo hacer que mi empresa valga más?

Sí, y con margen relevante si se dispone de doce a veinticuatro meses. Las palancas eficaces no son contables sino estructurales: reducir la concentración de clientes, formalizar contratos, construir un segundo nivel directivo que no dependa del socio, sacar de la sociedad los activos ajenos al negocio y resolver contingencias conocidas. Todas actúan sobre el múltiplo, que es donde está el efecto multiplicador. Se detalla en preparar la venta.

¿Vale lo mismo el 100 % que un 20 %?

No, y la diferencia no es proporcional. Quien compra el control decide el dividendo, la retribución del administrador y la venta futura; quien tiene un 20 % no decide nada, no puede acceder a la caja y no encuentra a quién vender. Esa diferencia se traduce en descuentos por minoría e iliquidez que pueden situar el valor del paquete bastante por debajo de su parte proporcional.

Bloque 2

Sobre el informe

¿Cuánto cuesta y cuánto tarda?

Depende del alcance. Un informe orientativo sobre una pyme con contabilidad ordenada se entrega en una o dos semanas; uno completo, en tres a cinco; un dictamen pericial, más, porque incorpora documentación probatoria. Siempre se presupuesta con honorarios cerrados antes de empezar y tras una llamada de encuadre sin coste. Los detalles están en plazos y honorarios.

¿Qué documentación necesitan?

Como mínimo: cuentas anuales de tres ejercicios, balance de sumas y saldos actualizado, detalle de deuda y de saldos con socios, facturación por cliente, relación de plantilla e inmuebles, y estatutos con el pacto de socios si existe. Con eso se puede empezar; el resto se pide sobre la marcha. La lista completa, ordenada por bloques, está en el checklist de información.

¿Por qué dos valoraciones dan cifras distintas?

Porque valorar no es medir. Dos profesionales competentes pueden discrepar legítimamente en la tasa de descuento, en el crecimiento a perpetuidad, en qué partidas son recurrentes o en qué descuento aplicar a un paquete minoritario. Lo que no es legítimo es que la discrepancia no pueda explicarse: si un informe no permite reconstruir de dónde sale cada hipótesis, el problema no es la cifra sino el informe.

¿Puedo valorar mi empresa yo mismo?

Para hacerse una idea, sí, y conviene: entender el mecanismo evita expectativas irreales. Para negociar con un comprador profesional, declarar ante Hacienda o llevar la cifra a un juzgado, no. No por incapacidad técnica sino porque el valor de un informe está en su independencia y en su trazabilidad, y una valoración firmada por el propio interesado tiene un peso muy limitado.

Bloque 3

Sobre su uso

¿Sirve el informe ante Hacienda?

Sí, y es precisamente su mejor uso preventivo: un valor declarado con un informe técnico detrás resiste mucho mejor una comprobación que una cifra sin soporte. La Administración no queda vinculada por él, pero debe valorarlo y motivar por qué no lo acoge. Para operaciones con efectos fiscales conviene un informe con soporte reforzado y fechado en el momento de la operación, no elaborado después.

¿Y en un juicio?

Para un procedimiento judicial hace falta un dictamen pericial, que es un documento distinto: incorpora declaración de independencia, trazabilidad completa de fuentes, anticipación de objeciones y la disponibilidad del perito para ratificarlo y responder al interrogatorio. Lo emite ValiTax y se prepara desde el principio pensando en la contradicción.

¿Cuánto tiempo vale una valoración?

Conceptualmente, para la fecha a la que se refiere. En la práctica, sobre una empresa estable sigue siendo útil como referencia entre seis y doce meses, siempre que no haya ocurrido nada relevante: pérdida de un cliente principal, cierre de un ejercicio muy distinto, cambio normativo. Para uso frente a terceros con efectos jurídicos, conviene actualizarla si han pasado más de seis meses o si se ha cerrado un nuevo ejercicio.

¿Puedo usar el mismo informe para varias cosas?

El análisis de fondo sí se reutiliza; el documento debe adaptarse a cada finalidad y a cada fecha. Una valoración hecha para negociar con un comprador industrial incorpora sus sinergias y no sirve para declarar una donación; una hecha para el reparto entre hermanos con criterios de equidad familiar no es un valor de mercado. Rehacer el informe partiendo del trabajo ya hecho es rápido y evita problemas.

Bloque 4

Sobre situaciones concretas

Quiero salir de una sociedad y no me dejan, ¿qué puedo hacer?

Hay varias vías y conviene analizarlas en conjunto: comprobar si concurre alguna causa legal o estatutaria de separación, examinar si se dan los requisitos del derecho de separación por falta de distribución de dividendos, revisar si ha habido acuerdos impugnables, y en paralelo intentar la vía negociada con una valoración técnica sobre la mesa. El orden en que se plantean importa. Se explica en separación y exclusión de socios.

He heredado participaciones y no sé qué valor declarar

Es una decisión con tres efectos: el impuesto de hoy, la reducción por empresa familiar si se cumplen sus requisitos, y el valor de adquisición que se restará el día que se vendan. Declarar bajo puede ahorrar hoy y costar mucho más mañana. Lo razonable es valorar con método, comprobar los requisitos de la reducción y decidir con los tres efectos calculados. Está en la empresa en la herencia.

Me han hecho una oferta por mi empresa, ¿cómo sé si es buena?

Comparándola con tres referencias: su propio rango de valor calculado con métodos cruzados, lo que se paga por empresas comparables, y sobre todo el neto que quedará después de ajustes, retenciones e impuestos. Una oferta nominalmente alta con un 40 % en earn-out condicionado y tres años de permanencia puede valer menos que otra inferior al contado. Es lo que se analiza en negociar el precio.

Un inversor quiere entrar en mi empresa, ¿qué valoración pongo?

Depende de la fase. Si hay ingresos recurrentes y métricas, se valora con métodos financieros y comparables de ronda. Si no los hay, la valoración se negocia y los métodos sirven para acotar el rango. En cualquier caso, la recomendación es no evaluar la propuesta solo por la cifra: las cláusulas del term sheet —preferencia de liquidación, antidilución, pool— determinan el reparto real. Se explica en term sheet.

¿Necesita saber cuánto vale su empresa?

Cuéntenos para qué necesita la valoración —vender, comprar, repartir una herencia, entrar o salir de una sociedad, ampliar capital o defender un valor ante Hacienda— y le diremos qué tipo de informe le sirve, qué información hace falta, en cuánto tiempo lo tiene y con qué honorarios cerrados.