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Qué método de valoración elegir
La elección no depende del gusto del valorador sino de cuatro variables: para qué se valora, qué tipo de empresa es, qué información existe y quién va a leer el informe. Esta página convierte esas cuatro variables en una decisión concreta, con los cruces de métodos recomendados en cada caso.
Primer filtro: la finalidad
La finalidad determina el estándar de valor, y el estándar de valor condiciona el método. No es lo mismo buscar lo que pagaría un comprador concreto que lo que sería un valor equitativo entre dos socios enfrentados.
| Finalidad | Estándar de valor | Método principal |
|---|---|---|
| Vender a un tercero | Valor de mercado, con margen de negociación | Múltiplos + descuento de flujos |
| Comprar | Valor de inversión, con sinergias propias | Descuento de flujos con sinergias |
| Salida de un socio | Valor razonable | Rentabilidad + descuentos por minoría |
| Herencia o donación | Valor de mercado con reglas fiscales | Patrimonial ajustado + rentabilidad |
| Ampliación de capital | Valor razonable pre-money | Rentabilidad o comparables de ronda |
| Operación vinculada | Valor de mercado según normativa | El método más defendible y documentado |
| Litigio | El que fije la ley o el juzgado | Rentabilidad + contraste patrimonial |
Segundo filtro: el tipo de empresa
- Empresa rentable y estableMúltiplos de EBITDA como referencia y descuento de flujos como contraste. El valor patrimonial actúa de suelo.
- Empresa en crecimiento con plan contrastableDescuento de flujos como método principal, con múltiplos de transacciones para verificar que el resultado no se escapa del mercado.
- Sociedad patrimonial o inmobiliariaValor del activo neto real, con contraste por rentabilidad de las rentas y descuento por fiscalidad latente.
- Empresa en pérdidasValor de liquidación y valor sustancial. Si hay un plan de recuperación creíble y financiado, descuento de flujos con escenarios.
- Despacho profesional o negocio de carteraMúltiplo sobre facturación recurrente y métodos mixtos con goodwill limitado en el tiempo.
- Startup sin históricoMétodos cualitativos y comparables de ronda; venture capital method si hay una salida previsible.
- Grupo con actividades distintasSuma de partes, valorando cada unidad con su método propio.
Tercer filtro: la información disponible
Un método exige lo que exige. Si no se dispone de proyecciones defendibles, no se hace un descuento de flujos: se hace una capitalización de beneficios y se dice por qué. Si no hay comparables útiles, no se inventa una muestra: se declara la limitación.
Cuarto filtro: quién lo va a leer
Un informe para uso interno puede permitirse ser breve. Un informe que va a negociarse debe anticipar las objeciones del comprador. Un informe destinado a un procedimiento judicial o a una comprobación de valores debe estar construido para ser atacado: cada hipótesis con su fuente, cada parámetro justificado y un análisis de sensibilidad a la vista. Los tres niveles están descritos en el informe de valoración.
La regla de los dos métodos
Sea cual sea la respuesta a los cuatro filtros, la conclusión práctica es siempre la misma: al menos dos métodos, y de familias distintas. No para promediarlos, sino para detectar errores. Si convergen, se gana confianza. Si divergen mucho, hay que averiguar por qué antes de emitir nada, y esa averiguación es con frecuencia lo más valioso de todo el trabajo.
Sobre la elección del método
¿Puedo pedir que se use un método concreto?
Puede pedirse y a veces está justificado: si los estatutos o un contrato imponen una fórmula, o si la norma fiscal fija una referencia, el método viene dado. Lo que no es aceptable es elegir el método por el resultado que produce. Un valorador que acepta ese encargo emite un documento que no resistirá el primer contraste serio, y el cliente acaba pagando dos veces: el informe y las consecuencias de haberlo usado.
¿Qué hago si el comprador y yo usamos métodos distintos?
Es lo normal y no es un problema, sino el punto de partida de la negociación. Lo productivo es no discutir sobre el método sino sobre las diferencias concretas: qué ajustes al EBITDA no acepta, qué partidas considera deuda y usted no, qué crecimiento proyecta cada uno. Casi siempre la brecha entre dos valoraciones se explica por tres o cuatro discrepancias identificables, y una vez sobre la mesa se pueden repartir con mecanismos contractuales como el earn-out o un escrow.
¿Se puede valorar una empresa con un solo método?
Se puede, y en encargos rápidos y de uso interno se hace. Pero un informe con un solo método no tiene control de calidad interno: no hay forma de saber si el resultado es razonable. En cuanto la valoración vaya a usarse frente a un tercero —un comprador, un socio, la Administración o un juzgado—, el cruce deja de ser un lujo y pasa a ser un requisito de solvencia técnica.
¿Existe un método oficial en España?
No hay un método único impuesto con carácter general. Sí hay reglas de valoración específicas para determinados impuestos —el valor teórico y la capitalización al 20 % del artículo 37 de la Ley del IRPF, las reglas del Impuesto sobre el Patrimonio— que operan como presunciones o como valores mínimos en su ámbito. Fuera de esos supuestos rige el valor de mercado, sin método predeterminado, y por eso la carga de justificarlo recae en quien lo declara. Se explica en valoración fiscal.
¿Necesita saber cuánto vale su empresa?
Cuéntenos para qué necesita la valoración —vender, comprar, repartir una herencia, entrar o salir de una sociedad, ampliar capital o defender un valor ante Hacienda— y le diremos qué tipo de informe le sirve, qué información hace falta, en cuánto tiempo lo tiene y con qué honorarios cerrados.