La valoración de la sociedad de un jugador estima cuánto vale la explotación de sus derechos de imagen y los contratos que esa sociedad gestiona, y sirve para dos cosas: defender el precio de la cesión ante Hacienda y medir cuánto cuesta realmente al club un salario pactado en neto, porque el impuesto que asume forma parte de la retribución del deportista.
Una sociedad de jugador es una empresa que se puede valorar
Muchos futbolistas y baloncestistas canalizan parte de sus ingresos a través de una sociedad que explota su imagen, gestiona patrocinios o presta servicios. Aunque tenga pocos activos y ningún empleado, es una empresa en sentido económico: genera flujos, tiene contratos y su valor depende de ellos. Valorarla exige un método y unos datos, no una cifra intuitiva.
La diferencia con una pyme es el horizonte. La carrera deportiva es corta y la renta depende de la edad, del rendimiento y de la visibilidad del jugador. Por eso el descuento de flujos suele hacerse a plazo limitado, con una tasa de riesgo superior y sin valor residual significativo salvo que existan derechos que sobrevivan a la retirada.
Métodos habituales de valoración
Descuento de flujos de caja
Es el método más ajustado cuando existen contratos de cesión y patrocinio con calendario de cobros conocido. Se proyectan los ingresos esperados, se restan los costes de gestión y los impuestos de la sociedad y se descuentan a una tasa que refleje el riesgo de lesión, de pérdida de rendimiento y de concentración en un único cliente, normalmente el club.
Comparables y precios de mercado
Se contrastan contraprestaciones de cesiones de imagen de jugadores de perfil similar. Es un método útil como contraste, aunque el mercado es opaco y la información pública es escasa. Cualquier comparable debe poder documentarse; un dato sin fuente no sirve ante la Inspección.
El coste fiscal real del neto para el club
En un contrato en neto, el club se compromete a que el jugador reciba una cantidad después de impuestos. Si el IRPF lo paga el club, ese importe es una retribución adicional en especie o dineraria y, a su vez, tributa. Hay que calcular el bruto que, tras aplicar la escala, deja el neto pactado, lo que se conoce como bruteo. Esto encarece el contrato mucho más de lo que sugiere la cifra neta. Lo desarrollamos en el artículo principal sobre el salario neto de futbolistas y baloncestistas.
Desde la óptica del club, el coste fiscal del neto es una partida de valoración: incide en el valor del fichaje, en la comparación entre ofertas y en la negociación de la estructura contractual. Desde la del jugador, determina cuánta de la retribución se articula como salario y cuánta como cesión de imagen, con las consecuencias que prevé el art. 92 de la Ley del IRPF.
Qué cambia respecto a la ley Beckham
La ley Beckham ya no está disponible para deportistas profesionales: el art. 93 de la Ley del IRPF, tras la Ley 26/2014, los excluye del régimen de impatriados. Quien venía a España confiando en un tipo reducido debe valorar su contrato con la escala general, lo que hace aún más relevante cualquier estructura societaria y exige que esté bien justificada.
Para jugadores no residentes, el IRNR grava con un 24 % general los rendimientos obtenidos en España, con el matiz del art. 17 de los convenios de doble imposición. La sociedad del jugador, si está fuera de España, introduce además cuestiones de residencia y de operaciones vinculadas que condicionan el valor.
Riesgos si la valoración no está documentada
- La Administración puede sustituir el precio pactado por su propio valor de mercado.
- Una parte de lo cobrado por la sociedad puede imputarse directamente al jugador.
- El impuesto asumido por el club se regulariza como retribución adicional.
- Las sanciones son personales: las asume el jugador, salvo que se haya pactado otra cosa.
- Los contratos deben ajustarse al RD 1006/1985, que regula la relación laboral especial de los deportistas profesionales.
Cómo plantear el encargo
Conviene aportar los contratos con el club y con patrocinadores, las cuentas de la sociedad, la proyección de la carrera y cualquier informe previo. Con eso, el valorador define el objeto, el método y las hipótesis y emite un informe fechado. LRB Tax & Legal asesora a jugadores y a clubes y defiende a deportistas en inspecciones fiscales, y el informe de valoración se integra en esa estrategia. Este texto es informativo y no sustituye el estudio de cada caso.
Conclusión
Valorar la sociedad del jugador y calcular el coste real del neto permite negociar con datos y defender la estructura con rigor. Si tienes un contrato en neto o una sociedad de imagen que necesita respaldo, solicita una valoración y revisaremos las cifras con criterio técnico.
Preguntas frecuentes
Depende de los flujos que generen sus contratos de imagen y patrocinio, de la duración esperada de la carrera y del riesgo asumido. Se calcula normalmente por descuento de flujos y se contrasta con comparables.
Más que la cifra neta, porque el impuesto que asume el club es retribución adicional y tributa también. El coste se obtiene calculando el bruto que, tras aplicar la escala, deja el neto pactado.
Las sanciones son personales y las asume el jugador como contribuyente, salvo que exista un pacto expreso distinto. El club puede asumir el impuesto, pero eso no traslada automáticamente la responsabilidad sancionadora.