Inicio/Servicios/Segunda opinión
Segunda opinión sobre una valoración
Alguien le ha entregado un informe con una cifra y usted necesita saber si esa cifra se sostiene. No es una nueva valoración desde cero: es una revisión crítica que examina las hipótesis, verifica los cálculos y localiza dónde está la discrepancia, que casi siempre se concentra en tres o cuatro puntos concretos.
Cuándo tiene sentido
- Ha recibido la valoración del compradorY necesita saber si los ajustes que propone están justificados o son una rebaja encubierta.
- Va a comprarY quiere contrastar el informe que le ha entregado el vendedor antes de fijar su precio máximo.
- Hay un conflicto societarioY la otra parte ha aportado un dictamen con una cifra muy alejada de la suya.
- La Administración ha emitido su dictamenEn una comprobación de valores, y hay que decidir cómo se contradice.
- El experto independiente ha emitido su informeY hay que evaluar si tiene defectos que justifiquen una impugnación.
- Va a tomar una decisión relevanteSobre la base de una valoración interna y quiere un contraste externo antes.
Qué se revisa
-
Coherencia del encargo
Si la finalidad, el estándar de valor y la fecha de referencia son los correctos para el uso que se le va a dar. Un error aquí invalida el resto por bien hecho que esté.
-
Normalización del resultado
Ajuste por ajuste: si están justificados, si falta alguno en la dirección contraria y si tienen soporte documental. Es donde más discrepancias aparecen.
-
Parámetros de los métodos
Tasa de descuento construida por componentes, crecimiento a perpetuidad, múltiplos aplicados y muestra de comparables utilizada. Con sus fuentes.
-
Proyecciones
Su coherencia con el histórico, con las inversiones previstas y con el consumo de circulante que exige el crecimiento proyectado.
-
Puente al equity value
Deuda neta, ajuste de circulante, activos no afectos y contingencias. Es el tramo donde más errores se detectan, incluidos los dobles cómputos.
-
Descuentos y primas
Si proceden en el caso concreto y si su cuantía está justificada con el análisis de la sociedad y no con un porcentaje de catálogo.
Qué se entrega
Un informe de discrepancias que identifica, punto por punto, dónde no coincidimos con la valoración revisada, con qué fundamento y qué efecto tiene cada discrepancia sobre el resultado. Si las diferencias son relevantes, se acompaña de un rango alternativo con su propia metodología.
Ese formato tiene una ventaja práctica sobre una valoración independiente sin más: convierte la discusión en una lista concreta de puntos, cada uno de los cuales puede aceptarse, rebatirse o resolverse. Es mucho más útil en una negociación que dos cifras enfrentadas sin explicación.
Lo que solemos encontrar
| Hallazgo | Frecuencia |
|---|---|
| Confusión entre valor de empresa y valor de las participaciones | Muy frecuente |
| Ajustes de normalización en una sola dirección | Muy frecuente |
| Tasa de descuento afirmada sin construir | Frecuente |
| Muestra de comparables no representativa por tamaño | Frecuente |
| Doble cómputo del riesgo: en el múltiplo y en la prima | Frecuente |
| Activos contados dos veces o alquiler no imputado | Habitual en pymes patrimonializadas |
| Valor terminal desproporcionado sobre el total | Habitual en descuentos de flujos |
Sobre la segunda opinión
¿Necesitan el modelo de cálculo o basta el informe?
Con el informe se puede trabajar si está bien documentado, porque debe permitir reconstruir el cálculo. Si no lo permite, ese es ya un hallazgo relevante: una valoración que no puede reconstruirse no es revisable, y eso es un argumento en sí mismo. Cuando es posible obtener el modelo, la revisión es más precisa y permite verificar la aritmética además de las hipótesis, que también reserva sorpresas.
¿Sirve para impugnar el informe de un experto independiente?
Sirve para decidir si conviene intentarlo y con qué argumentos. Conviene ser realista: la impugnación de un informe de experto designado registralmente no consiste en oponer otro criterio técnico, sino en acreditar defectos relevantes —error manifiesto, incumplimiento del encargo, vulneración del procedimiento—. Una revisión crítica permite saber si existen esos defectos o si, aun discrepando, el informe es sólido y la vía tiene poco recorrido.
¿Cuánto tarda?
Menos que una valoración completa, porque parte de un trabajo ya realizado: habitualmente entre una y tres semanas según la complejidad del informe revisado y de la empresa. Si hay un plazo procesal o de alegaciones, se ajusta el calendario a ese vencimiento, que es lo que suele determinar la urgencia en estos encargos.
¿Puede convertirse después en una valoración completa?
Sí, y es lo habitual cuando las discrepancias son sustanciales. El trabajo de revisión ya ha exigido analizar la empresa y verificar sus cuentas, de modo que ampliarlo a un informe completo o a un dictamen pericial aprovecha todo lo hecho. En la propuesta inicial se indica el coste de esa ampliación para que la decisión pueda tomarse con la información delante.
¿Necesita saber cuánto vale su empresa?
Cuéntenos para qué necesita la valoración —vender, comprar, repartir una herencia, entrar o salir de una sociedad, ampliar capital o defender un valor ante Hacienda— y le diremos qué tipo de informe le sirve, qué información hace falta, en cuánto tiempo lo tiene y con qué honorarios cerrados.