Inicio/Métodos de valoración/Valor contable y ajustado
Valor contable y valor contable ajustado
El patrimonio neto dividido entre el número de participaciones es la cifra más fácil de calcular y la que más veces se usa mal. No mide lo que vale la empresa: mide lo que costaron sus activos menos lo que debe. Aun así, es el punto de partida obligado en varias reglas fiscales y el suelo de toda negociación patrimonial.
Valor teórico contable: qué es exactamente
Su virtud es la objetividad: sale de un documento aprobado por la junta y depositado en el Registro Mercantil, y cualquiera puede verificarlo. Su defecto es que la contabilidad registra los activos por su coste histórico menos amortización, no por lo que valen, y no registra en absoluto los activos que la empresa ha generado internamente: la marca, la cartera de clientes, el conocimiento del equipo o los procesos.
El resultado es una cifra sistemáticamente sesgada, y en direcciones opuestas según la empresa. Una sociedad con un local comprado en 1998 y amortizado tiene un valor contable muy inferior al real. Una empresa de servicios con años de pérdidas acumuladas puede tener patrimonio neto negativo y seguir siendo un negocio vendible.
Dónde aparece el valor teórico en la norma
Aunque como método de valoración económica sea pobre, la normativa tributaria lo utiliza como referencia objetiva en varios sitios, y por eso hay que calcularlo siempre:
- Impuesto sobre el PatrimonioLas participaciones no cotizadas se valoran, con carácter general, por el valor teórico resultante del último balance aprobado si ha sido auditado favorablemente, y en otro caso por el mayor de tres valores. Se detalla en Impuesto sobre el Patrimonio y participaciones.
- Artículo 37 de la Ley del IRPFEn la transmisión de participaciones no cotizadas se presume que el valor no es inferior al mayor entre el valor teórico del último balance aprobado y la capitalización al 20 % del promedio de resultados de los tres ejercicios anteriores, salvo prueba de que el pactado es el de mercado. Está desarrollado en artículo 37 LIRPF.
- Cláusulas estatutariasMuchos estatutos de sociedades limitadas remiten al valor contable para fijar el precio en el ejercicio del derecho de adquisición preferente. Es cómodo y suele ser injusto: véase cláusulas estatutarias de valoración.
El valor contable ajustado
El ajuste consiste en sustituir el valor en libros de cada partida por su valor real a la fecha de valoración. El resultado se llama activo neto real o valor sustancial, y es una cifra mucho más informativa.
| Partida | Ajuste habitual | Efecto típico |
|---|---|---|
| Inmuebles | Valor de tasación o de mercado actual | Al alza, a veces muy relevante |
| Maquinaria e instalaciones | Valor de reposición depreciado o de segunda mano | A la baja en equipos obsoletos |
| Existencias | Depuración de obsoletos y de rotación lenta | A la baja |
| Clientes | Análisis de antigüedad e insolvencias no provisionadas | A la baja |
| Inversiones financieras | Valor razonable de las participadas | En ambos sentidos |
| Provisiones | Contingencias no registradas: litigios, actas, despidos | A la baja |
| Intangibles propios | Marca y cartera no activadas contablemente | Al alza si se acredita |
| Fiscalidad latente | Impuesto que se pagaría al aflorar las plusvalías | A la baja |
El último ajuste es el que más se olvida y el que más discuten las partes: si un inmueble en libros por 200.000 euros vale un millón, la sociedad no vale 800.000 euros más, porque materializar esa plusvalía tributa. En una negociación entre socios, cuánto se descuenta por esa fiscalidad latente es una de las discusiones clásicas, y depende de si se prevé vender el activo o mantenerlo.
Cuándo es el método principal
- Sociedades patrimoniales y de tenencia de inmuebles.
- Empresas sin actividad o en fase de liquidación.
- Holdings puras cuyo valor son sus participadas.
- Cuando la norma fiscal lo impone como referencia.
Cuándo es insuficiente
- Empresas de servicios, cuyo valor está fuera del balance.
- Negocios rentables con pocos activos: el valor contable los infravalora sistemáticamente.
- Compañías tecnológicas, donde el activo principal es el producto y el equipo.
- Siempre que exista beneficio recurrente: hay que cruzarlo con un método de rentabilidad.
Sobre el valor contable
¿Qué balance se toma, el último cerrado o el último aprobado?
Depende de la finalidad. Las reglas fiscales suelen referirse al último balance aprobado por la junta, que puede ser de un ejercicio anterior al que se está valorando. Para una valoración económica se trabaja con el balance más próximo a la fecha de referencia, aunque sea intermedio y no esté aprobado, dejando constancia de esa circunstancia. Confundir ambos criterios en un contexto fiscal puede tener consecuencias directas sobre la base imponible.
¿Se puede tener patrimonio neto negativo y valer algo?
Sí, y ocurre con frecuencia. Una empresa con pérdidas acumuladas históricas puede haber alcanzado el punto de equilibrio y generar hoy caja de forma recurrente: su valor por rentabilidad es positivo aunque su balance esté deteriorado. La situación tiene, eso sí, un frente adicional: si las pérdidas dejan el patrimonio neto por debajo de la mitad del capital social, hay causa legal de disolución y una obligación de actuar de los administradores que conviene resolver antes de vender.
¿Cómo se ajusta un inmueble que está alquilado a la propia actividad?
Con cuidado, porque hay riesgo de contar el mismo valor dos veces. Si el inmueble está en la sociedad y la actividad no paga alquiler, el resultado de explotación está inflado: el múltiplo aplicado a ese resultado ya incluye implícitamente el valor del inmueble. Lo correcto es normalizar imputando un alquiler de mercado como gasto y, a partir de ahí, valorar el inmueble por separado y sumarlo. Es un ajuste clásico en sociedades con inmuebles.
¿Qué descuento se aplica por la fiscalidad latente de las plusvalías?
No hay un porcentaje automático. Si la previsión razonable es vender el activo a corto plazo, se descuenta prácticamente todo el impuesto que se devengaría. Si el activo es de uso permanente y no hay intención de venderlo, el descuento es menor, porque el impuesto se difiere indefinidamente. Entre ambos extremos, la práctica habitual es aplicar un porcentaje del impuesto teórico y justificar en el informe la razón del porcentaje elegido.
¿Necesita saber cuánto vale su empresa?
Cuéntenos para qué necesita la valoración —vender, comprar, repartir una herencia, entrar o salir de una sociedad, ampliar capital o defender un valor ante Hacienda— y le diremos qué tipo de informe le sirve, qué información hace falta, en cuánto tiempo lo tiene y con qué honorarios cerrados.